Creer a pie juntillas.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Sin padrino no hay bautizo.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
El amor todo lo vence.
En cada casa, un solo amo.
El arma es enemiga de su dueño.
De buen chaparrón, buen remojón.
Paja triga hace medida.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Gana poco, pero gana siempre.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
El que su nariz acorta, su cara afea.
Casa hecha y mujer por hacer.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
A la vejez, dinero y mujer.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
El trato engendra el cariño.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
El agua demasiado pura no tiene peces.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
El que algo teme, algo debe.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Nadie conoce la olla como el cucharón.