El perro es el mejor amigo del hombre.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Gente castellana, gente sana.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Hombre avisado, medio salvado
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
A bestia loca, recuero modorro.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
El perro hambriento no teme al león.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Colgar los guayos.
Burro cargado, busca camino.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
A cada lechón le llega su noche buena.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
El mirón, ¡chitón!.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Creerse el papá de los helados.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Parto malo, e hija en cabo.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Arandino, borracho fino.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Perro flaco soñando con longaniza.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Hijos casados, duelos doblados.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Los frailes en jubón, hombres son.
Pensando en pajarito preña'o
Puerco que no grita cuchillo con el.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Quien no madruga, no caza boruga.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.