Hombre probo y recio, no tiene precio.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Yerro es ir de caza sin perro.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Hombre anciano, juicio sano.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Burro adornado, busca mercado.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Está mal pelado el chancho.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Despedida de borrachos.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Los dioses ayudan al que trabaja
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Qué es una raya más para el tigre.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
variante: Café hervido, café jodido.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Lo que dejes para después, para después se queda.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Está comiendo zacate el burro.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Ruin señor, cría ruin servidor.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.