Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Hijos y mujer añaden menester.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Perros raspan, pero la caravana passa.
El jorobado no ve su joroba
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Como es el padre, así es el hijo.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
El enamorado es el camarada del alma.
La Cruz, la viña reluz.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Amigo viejo y casa nueva
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Si ofendes serás ofendido
El enano ve gigantes por todas partes.
Idos y muertos, olvidados presto.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
La fe no tiene miedo.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Actividad cría prosperidad.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Por el becerro se amansa la vaca
Al hombre de rejo, vino recio.
De padres bocois hijos cubetas.
Indios y burros, todos son unos.
Dios aflige a los que bien quiere.
Hombre canoso, hombre hermoso.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Boca que no habla, Dios no la oye.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria