A quien no le sobra pan, no críe can.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Belleza de cuerpo no se hereda
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
La barca pasa, pero el río queda.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
En Octubre, la oveja cubre.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Arca abierta al ladrón espera.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Muchas hormigas matan un camello.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Dios es más grande que el mundo.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
La ocasión es la madre de la tentación.
El que no te ama, burlando te difama.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
El que con cojos anda se llama bastón.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Es tiempo de vacas flacas
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.