Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Alábate cesto, que venderte quiero.
A padre ahorrador, hijo gastador.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
Palabras señaladas no quieren testigos.
A todo coche, le llega su sábado.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Pedir las perlas de la virgen.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Da Dios el frío conforme al vestido.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Sin harina no se camina.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
La duda es la llave del conocimiento.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El tiempo de Dios es perfecto.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
El corazón es un guía que los pies siguen
Junio brillante, año abundante.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
El amor entiende todos los idiomas
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
No sufras por calenturas ajenas.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.