Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Amistades y tejas, las más viejas.
Hay miles de miserias en un solo amor
Se necesitan dos para empezar una pelea.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Ruego de Rey, mandato es.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Quien cede el paso ensancha el camino.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Honra merece el que a los suyos se parece.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
El que muda de amo, muda de hado.
Dar al olvido.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
El oro legítimo no teme al fuego.
Como turco en la neblina.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Palabra de cortesano, humo vano.
La esperanza alegra el alma.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Años de higos, años de amigos.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.