Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
Año de neblinas, año de harinas.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
La tercera es la vencida"
Arroz pasado, arroz tirado.
El último que se pierde es la esperanza.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Si vives de fiado, vives señalado.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Moza reidora, o puta o habladora.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
A caballo que se empaca, dale estaca.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
No quieras tapar el sol con un dedo.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Del agua mansa se asombra el perro.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Nunca viene una desgracia sola.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
El amor no se compra con dinero.
Cuanto más primos, más adentro.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Al espantado, la sombra le basta.
El corazón, ni engaña ni se engaña.