Hablar con lengua de plata.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
El que de nada sabe, de todo se unta.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Iguales, como cabo de agujeta.
El amor iguala a los que se aman.
El mejor espejo es un ojo amigo.
De dientes pa'fuera.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Confía en lo que ves
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Mano que te da de comer no has de morder.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
El que está en pié, mire no caiga.
La cara del santo hace el milagro.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Criticar es más fácil que imitar.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
La tierra que me sé, por madre la he.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
La paciencia no está entre los jovenes.
Boca que no habla, Dios no la oye.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Antes de hablar, pensar.
Lento pero seguro.
Justicia y no por mi casa.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.