Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Antes es Dios que los santos.
Haz favores y tendrás enemigos.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Año hortelano, más paja que grano.
La sed por el oro, socava el decoro.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Leer entre renglones.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
El hambre es la mejor salsa
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Hay quien no ve su camino.
La nieve presagia una buena cosecha.
A malos ratos, buenos tragos.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Una buena bota, el camino acorta.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
El alma está no donde vive sino donde ama.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Bien está el pájaro en su nido.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
La jodienda no tiene enmienda.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Cada uno se apaña según tiene maña.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Una manzana roja invita piedras.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.