Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
El ingenio obvia dificultades,.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Rama larga, pronto se troncha.
Nada hay nuevo bajo el sol.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
El buen enero, frío y seco.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Nacer de pie.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
La verdad sale en boca de los niños.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Molino que no muele, algo le duele.
Moda y fortuna presto se mudan.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
A tal amo tal criado.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
No hay boda sin doña Toda.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Al pez, una vez.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Las sueños, sueños son.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Amor grande vence mil dificultades.
De broma en broma, la verdad se asoma.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.