Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Hay que hacer de tripas corazones.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Hablando la gente se entiende.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
El que se brinda se sobra.
Manos duchas comen truchas.
El que tiene salud es rico.
Más doblado que carpa de camión.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
El que no agradece, al diablo se parece.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
El necio dispara pronto sus dardos.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
El buen vino para el catador fino.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Iguales, como cabo de agujeta.
No acose, que la están peinando.
De lo que come el grillo, poquillo.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Año hortelano, más paja que grano.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
La burra no era arisca pero la hicieron.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Hay más santos que nichos.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
A nuevos hechos, nuevos consejos.