El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Mucho preito hace mendigo.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Hacer oídos de mercader.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Casa de muchos, casa de sucios.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
A buey viejo, no se le saca paso.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
La muerte regalos no prende.
Pocas palabras son mejor.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Alegría y desgracia no son eternas
El burro al ratón le llamó orejón.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.