Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Cada pez en su agua.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Por San Andrés, corderillos tres.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Más vale odiado que olvidado.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
El que se rompe los dientes con la cáscara raramente come la almendra.
Nos ha jodido mayo con no llover.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
No falta un burro en un mal paso.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Vida bien concertada, vida holgada.
Caridad y amor no quieren tambor.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Ave de pico, no hace al amo rico.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Más mueren de hartos que de faltos.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
A caballo grande, grandes espuelas.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.