Canten calandrias o les apachurro el nido.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Dar palos de ciego.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Quien aprisa asa, quemado come.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Alegrías secretas, candela muerta.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
El vino en jarro cura el catarro.
Boca de miel y manos de hiel.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Donde humo sale, fuego hay.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Yantar sin vino, convite canino.
No arrojes margaritas a los puercos.
Ni llueca eches que pollos saques.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Colgar los guayos.
Carne de cochino, pide vino.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Por San Antón, la gallina pon.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Ave por ave, el carnero si volare.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Le debe a cada santo una vela.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Barba hundida, hermosura cumplida.
O Corte o cortijo.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Al gorrino y al melón, calor.