Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Santo que mea, maldito sea.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Depende de cómo caigan las cartas
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Conquista el amor solo aquel que huye
Pastelero a tus pasteles.
Más pija que el Don Bosco.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Al dedo malo, todo se le pega.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Nobleza obliga.
De chica candela, grande hoguera.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Cada palito tiene su humito.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
No todo el que llora, de pena llora.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
A quien da y perdona, nácele una corona.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
El que no mira, suspira.
Amor no quita conocimiento.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
De los hijos, el que muere, el más querido.