Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
El que muere, se libra de lo que debe.
Por pedir, nada se pierde.
Chico pueblo, grande infierno.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Hacer buenas (o malas) migas.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Buen comedor, buen dormidor.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
No hay boda sin doña Toda.
Todo amor tiene su gasto
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
La llaga sana, la mala fama mata.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
El interés mata la amistad
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Sacar las castañas del fuego.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Alma sin amor, flor sin olor.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
La respuesta más rápida es la acción.
Todos los caminos conducen a roma.