Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Bien canta Marta después de harta.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
A caracoles picantes, vino abundante.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
A buen juez, mejor pastor.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
La intención hace la acción
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Cuanto más sepas, más sufrirás.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Hacer un viaje y dos mandados.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Más ordinario que un moco en una corbata.
En puerta y en puente nadie se siente.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Quien baila y canta, su pena espanta.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Como vives, juzgas.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
A donde te duele, ahí te daré.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Caridad y amor no quieren tambor.
La monotonía genera aburrimiento
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
A quien presta nada le resta.