Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
A buen santo te encomiendas.
Precaverse contra un posible percance.
De buen chaparrón, buen remojón.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
El borracho fino, después del dulce, vino.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Sarna con gusto no pica.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Con afán ganarás pan.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Para prosperar, madrugar.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
A fullero viejo, flores nuevas.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Maña y saber, para todo es menester.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Lo que abunda no daña.
Como es la madre, así es la hija.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Palabras melosas, siempre engañosas.