A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Contra el flato, bicarbonato.
El buen vino en vaso chico.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Cada uno se rasca donde le pica.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Si no fuera por Abril, no habría año vil.
Tienes más salidas que una autopista.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
El que no se embarca, no se marea.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Alabar y callar para medrar.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
El amor es una hierba espontánea
Una en el papo y otra en el saco.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Solo como Adán en el día de la madre
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Caminar sobre seguro.
Cada uno es maestro en su oficio.
La prudencia nunca yerra.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.