Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Deja que el buey mee que descansa.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
A la prima, se le arrima.
Meterse en la boca del lobo.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Jugar a dos barajas.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
La tierra será como sean los hombres.
Estoy como gallo en corral ajeno
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Libro prestado, libro perdido.
Donde hay leyes, hay trampas.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Un deportista más, un delincuente menos.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Burro que piensa bota la carga.
Los celos ciegan la razón.
Jugarse hasta la camisa.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Estas más puesto que un calcetín.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Todas las cosas pasan como el viento.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Se quedó sin el pan y sin la torta.