No hay mejor vecina que tu cocina.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
En arca abierta, el justo peca.
A cada paje, su ropaje.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
¿Queres dormir al sueño?
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Arca abierta al ladrón espera.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Al espantado, la sombra le basta.
Fía poco y en muy pocos.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Habló de putas "La Tacones".
Por los ojos entran los antojos.
Más vale creerlo que irlo a ver.
La necesidad carece de ley.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
Le sacan punta a una bola de billar.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Más vuela la fama mala que la buena.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador.
En el pedir no hay engaño.
Una espina en el ojo.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.