Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
El mucho joder empreña.
De buena casa, buena brasa.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Manos duchas comen truchas.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Habló de putas "La Tacones".
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Hacienda de pluma, poco dura.
La mano perezosa, pobre es.
Males comunicados, suelen ser remediados.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Dichosos los ojos que te ven.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Nadie arrebañando engorda.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
A burra nueva, cincha amarilla.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Cual andamos, tal medramos.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
La mala costurera, larga la hebra.