La razón la tiene Sansón.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Amigo de todos, loco con todos
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
A buenas horas, mangas verdes
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Iglesia, o mar, o casa real.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
El mejor escribano echa un borrón.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
¿Mirón y errarla?.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Cuanto más saben los hombres peores son
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Costumbre mala, desterrarla.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
El hombre pone y la mujer dispone.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Las migas son también pan.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Para el solano, agua en mano.
La felicidad no es cosa de risa
De los sufridos se hacen los atrevidos.