Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Dos capitanes hunden la nave.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Salud y fuerza en el canuto.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
La boda de los pobres, toda es voces.
Al asno lerdo, arriero loco.
Buen lector, mal escribano.
Año de pitones, año de cabrones.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
El canal del Manzanares pocos barcos saca a mares.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Como turco en la neblina.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.