La anguila empanada y la lamprea escabechada.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Eso no te lo despinta nadie.
Los dioses ayudan al que trabaja
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Escribir despacio y con buena letra.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Ir por los extremos no es de discretos.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Ruego de Rey, mandato es.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
A pan duro, diente agudo.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Aguas de Abril, vengan mil.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
No ofende quien quiere sino quien puede.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
No hay dos sin tres.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
La hacienda, el dueño la atienda.
¡A darle que es mole de olla!
Manos blancas no ofenden.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Incluso el día más largo tiene un final
Por San Blas, el besugo atrás.
Quien más tiene, menos suelta.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.