Sacar los trapos al sol.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
La gotera cava la piedra.
Todas las cosas pasan como el viento.
Atente al santo y no le reces.
Quien te adula, te traiciona.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Otros tiempos, otros modos.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Madrastra, madre áspera.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
En la duda, ten la lengua muda.
Tirar la casa por la ventana.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Carrera de caballo y parada de borrico.
El que madruga, es sereno.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Haz buena harina y no toques bocina.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Hacerse la boca agua.
El flojo trabaja doble.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
A refajo verde, ribete encarnado.
Cuatro ojos ven más que dos.
Malo es quien es bueno por interés.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
De necios es huir de consejos.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Quien teme la muerte no goza la vida.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.