Para torear y casarse hay que arrimarse.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Siempre hay un roto para un descosido.
Adorar al santo por la peana.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
A golpe dado no hay quite.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Ahora al bueno le llaman tonto.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
De día no veo y de noche me espulgo.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Lento pero seguro.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Por San Andrés, corderillos tres.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Quien te quiere, te aporrea.