Abre la boca que te va la sopa.
Los difuntos, todos juntos.
Date a deseo y olerás a poleo.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
La noche es capa de pecadores.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Quien hizo una...hace dos
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
El que rompe, paga.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
De tal árbol tal madera.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
El queso pesado, y el pan liviano.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Si voy, con lo que te doy.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Cada pardal a su espigal.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Mucho sabe quien callar sabe.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
A cada paso, un gazapo.