Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Al freír será el reír.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Mucho sabe quien callar sabe.
No eches más leña al fuego.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Eso es harina de otro costal.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Cuando el sol sale, para todos sale.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
El que jura miente.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Mañana te lo dirá la vida.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Jugar y pasear solo por recrear.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Al higo por amigo
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Del que jura, teme la impostura.
Cría cuervos y tendrás más.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
A misa, no se va con prisa.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
El agua de San Juan quita aceite, vino y pan.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Digo y redigo que la breva no es higo.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
La verdad siempre sale a flote.