Borrego al camión, duro a la montera.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Boñigas hacen espigas.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Gallo viejo con el ala mata.
Irse por los cerros de Úbeda.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Los sordos no oyen, pero componen.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
El vivo a señas y el tonto a palos.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Pescar en río revuelto.
Los compañeros de cama se escogen de día
Quien tiene dineros, compra panderos.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Boca ancha, corazón estrecho.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
La nieve en Diciembre es de hierro.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Agárreme, que llevo prisa.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Con el callar, vencerás.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.