Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Al mal tiempo, buena cara.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
La variedad place a la voluntad.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Camino malo se anda ligero.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Los reyes tienen los brazos largos.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Ara bien y cogerás trigo.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Amigo viejo y casa nueva
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
En caliente ni se siente.
Pedir las perlas de la virgen.
Ir de capa caída.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
La oportunidad se escapa por los pelos.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Hablar bajo y obrar alto.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
El que demonios da, diablos recibe.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
El día más claro llueve.
La prisa será tardar.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Según es el dinero, es el meneo.
En Abril, aguas mil.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
El dolor del viudo es corto pero agudo
El que trae , lleva.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.