Nada más que me enderece dijo el jorobado.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Amores reñidos, los más queridos.
Irse de picos pardos.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Gente de montaña, gente de maña.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
De sabios es cambiar de parecer.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
De tal colmena tal enjambre.
Bastante colabora quien no entorpece.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
El hombre pone y la mujer dispone.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
A mala leña un buen brazado.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Dame dineros y no consejos.
El tiempo de Dios es perfecto.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Entre San Pedro y San Juan, las hierbas olores dan.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Si en septiembre ves llover, el invierno seguro es.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Después de la resaca viene la pleamar.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.