A burlas, burlas agudas.
Con solo honra no se pone olla.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Después del gusto, que venga el susto.
Freídle un huevo, que dos merece.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
La abundancia da arrogancia.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
El muerto se asusta del degollado.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Cada ollero alaba su puchero.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Burgáles, mala res.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
A confesión de parte relevo de prueba.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Panza llena, quita pena.
Cada gusto cuesta un susto.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Intimidades, solo en las mocedades.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
El que quiera honra, que la gane.
Malo es cojear delante de un cojo.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Más verga que el Trica programando.