No es quejido, sino que jode.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
O Cesar, o mierda.
La mierda cuando la puyan hiede.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
A gran salto, gran quebranto.
A amo ruin, mozo malsín.
Al endeble todos se le atreven.
A ruin, ruin y medio.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Al espantado, la sombra le basta.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
A causa perdida, mucha palabrería.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
El aburrimiento es una desgracia
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Ingratos hacen recatados.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Mata, que Dios perdona.
Burlas de manos, burlas de villanos.
La muerte a nadie perdona.
Peor es mascar lauchas
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
El inferior paga las culpas del superior.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Calumnia, que algo queda.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
La ignorancia es peor que la corrupción.
La culpa del asno echarla a la albarda.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.