Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
A palabras necias, bofetones.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Al acebuche no hay quien le luche.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Dios castiga sin palo ni piedra
Tanto ganado, tanto gastado.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Bebido el vino, perdido el tino.
Mal duerme quien penas tiene.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Al viejo pelele, todo le duele.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Con gente mal criada, nada.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Jugar al abejón con alguien.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.