La mucha tristeza es muerte lenta.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Una deuda, veinte engendra.
Artero, artero, más non buen caballero.
A cada paso, un gazapo.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Palabra de boca, piedra de honda.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
A consejo de ruin, campana de madera.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
La mano perezosa, pobre es.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Mas papista que el Papa.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
No es bueno huir en zancos.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Mal es acabarse el bien.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
El que canta, sus males espanta.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Meterse en la boca del lobo.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Lo malo nunca es barato.
A gran calva, gran pedrada.
Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
Pesar compartido, pronto es ido.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Pueblo chico infierno grande.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.