El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Mi secreto, en mi pecho.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Viejos los cerros y reverdecen
Llevar bien puestos los calzones.
El llanto alivia el quebranto.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Quien sabe adular sabe calumniar.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Aguja que doble, para sastre pobre.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Paga para que te acrediten.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Un yerro, padre es de ciento.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Al tonto se le conoce pronto.
Abril, siempre fue vil.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Estoy como gallo en corral ajeno
La suerte de la fea, la bella la desea.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Quien desparte lleva la peor parte.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.