El silencio hiere más, que la palabra procaz.
La unión hace fuerza.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Lo que ha de ser, va siendo.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Cada cual mire por su cuchar.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Según el sapo es la pedrada.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Con promesas no se cubre la mesa.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Hasta el rabo, todo es toro.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Hay que sufrir para merecer.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Se dice el milagro pero no el santo.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Las palabras se las lleva el viento.
El que a los suyos se parece, honra merece.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.