Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
El que a los suyos se parece, honra merece.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Se las sabe por libro
No donde naces, sino donde paces.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Hay que dar para recibir.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Por el becerro se amansa la vaca
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Qué satisfacción estar enamorado
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Quien cerca halla, cerca calla.
Tiene más miedo que vergüenza.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Quien menos procura, alcanza más bien.
La suerte es loca y a todos nos toca.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Aceptar un don, requiere discreción.
El interés tiene pies y yo también.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
La felicidad no es cosa de risa
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Vale más rodear que mal andar.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Los celos ciegan la razón.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.