Es bien hermosa la que es virtuosa.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Nobleza obliga.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El amor todo lo iguala.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Otra cosa es con guitarra
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Cada casa es un caso.
El vicio, saca la casa de quicio.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Bien o mal, casado nos han.
¿Usted qué come que adivina?
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Una sola vez no es costumbre.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
A jugar y perder, pagar y callar.
Más vale aprovechar que tirar.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Lo que siembras cosechas.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Contigo, pan y cebolla.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.