Más enseñan las manos que los labios.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Antes que el deber está el beber.
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Mal reposa la vida dudosa.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
El flojo trabaja doble.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
De dos males, elige el menor.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Conozco al viajero, por las maletas.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Pan a hartura y vino a mesura.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Santo que mea, maldito sea.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Cara de beato y uñas de gato.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Haz como la campana, que tañe y calla.
A más servir, menos valer.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
El mono vestido de seda mono se queda
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Achaque el viernes por comer carne.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.