Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Maestro, El se puede comer la regla.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Al que quiera celeste, que le cueste.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Más mueren de hartos que de faltos.
Yerro es ir de caza sin perro.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
El que no ama, no se desilusiona.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Quien hizo una, hará ciento.
Ama y guarda.
Más dañado que agua de florero.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
La larga visita la alegría quita.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
De mozo rezongador nunca buena labor.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Buen pedidor, mal dador.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
El ternero recental no teme al tigre.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Sin precio no se han las mujeres.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.