La mujer cuanto más pequeñita mejor
Tentar la huevera a las gallinas
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Cuanto más primos, más adentro.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
El que tenga tienda, que la atienda.
Colgar los guayos.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Pon y te llamaran gallina.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
A la mujer casada, el marido le basta.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Hierba segada, buen sol espera.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Más fácil es ganar que conservar.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Abriles y condes, los más traidores.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Arrieros somos y en el camino andamos.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
En guerra avisada no muere gente.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Roma, acuerdos y locos doma.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
El que manda, no va.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Antes que el deber está el beber.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.