Eres más puta que las gallinas.
A la mujer y a la mula, vara dura.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
El hombre haragán trabaja solo al final.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Putas y frailes andan a pares.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Entendido y anotado.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Las migas son también pan.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Riqueza vieja es la nobleza.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
A virgo perdido nunca falta marido.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
No seas amigo de los necios.
La mala paga , aunque sea en paja.
El que no corre, vuela.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
No hay tal razón como la del bastón.
La letra mata, su sentido sana.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Hacer de toda hierba un fardo.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Al tonto se le conoce pronto.
Hijo de gato caza ratón.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Solo como Adán en el día de la madre
Solo los pies del viajero saben el camino.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.