Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Abierto el saco, todos meten la mano.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Cada pardal a su espigal.
Sirva de algo mientras se muere.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Si te he visto no me acuerdo.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
El vino es la teta del viejo.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
La ignorancia es madre de la admiración.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
De dolor, nadie murió.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Donde no hay, los ladrones no roban.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
La fantasía es la primavera del alma
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Lo poco, nunca dio mucho.
Oye primero y habla postrero.
Cada cual es dueño de su miedo.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.