Viejo es Pedro para cabrero.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Pedir peras al olmo.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Boca con duelo, no dice bueno.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
A suerte mala, paciencia y buena cara.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Nadie está contento con su suerte.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Todo amor tiene su gasto
Acá como allá, y allá como acá.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Casado, pero no capado.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Cuando el pobre lava, llueve.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
El rico nunca está satisfecho.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Cada uno se rasca donde le pica.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
A falta de pan, buenas son tortas.