Dios los cría y el diablo los junta.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Los burros prefieren la paja al oro.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Estar como las putas en cuaresma.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Besos a menudo mensajeros son del culo.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Parece barril sin fondo.
De hora en hora, Dios mejora.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Otros vendrán, que bueno me harán.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Dar con la puerta en la cara.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Esta lloviendo sobremojado
Es viejo, pero no pendejo.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
La sangre, pesa más que el agua.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
A tambor mayor, diana no.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
El paraíso está en el regazo de una madre.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
El que llora su mal, no lo remedia
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Donde hay pelito, no hay delito
Ignora al ignorante.