Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Quien no valora la vida, no se la merece.
La condición hace al ladrón.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Los dioses ayudan al que trabaja
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Donde bien me va, allí mi patria está.
La cascara guarda el palo.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Y vuelta la burra al trigo.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Nunca te apures para que dures.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
La fantasía es más veloz que el viento
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
La pasión embellece lo feo
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.