Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Desbarata hasta un balín.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Como se vive, se muere.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Llave puesta, puerta abierta.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Quien te quiere, te aporrea.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
A la de tres va la vencida.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
El vino con el amigo.
No hagas trampa en que caigas.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Abre la boca que te va la sopa.
El que fía, o pierde o porfía.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Madre dispuesta, hija vaga.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
El corazón no habla, pero adivina.
El que porfía mata venado.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Tirar la piedra y esconder la mano.